El Agente formal
Se
debe entender agente formal como “aquel que ejercido por las instituciones que
integran el sistema Penal, Policía, Fiscalía y Tribunales y los Centros Penitenciarios
(control punitivo) está muy vinculado al Derecho, por cuanto se dirige a las
personas que han vulnerado las normas sociales e incurrido en conductas que han
sido tipificadas por la ley como delictivas. Sus agentes actúan de modo
coercitivo e imponen sanciones estigmatizantes que atribuyen al individuo el
singular status de desviado, delincuente. Este comienza a funcionar entonces
cuando ya la instancia informal ha fallado. Sus estrategias fundamentales son
la prevención y la represión” (Aguilar, 2010). Cuando las instituciones
primarias no han sido efectivas en inculcar valores en la persona, y esta tiene
tendencias a ir en contra del normal desarrollo de la vida en sociedad es que
debe intervenir los agentes formales, es precisamente por esos motivos que las
personas que se inclinan por el delito, ven en la autoridad pública su enemigo,
porque tiende a corregir conductas desviadas.
El Agente Informal
Por
el otro lado tenemos a los agentes del Control Social Informal, que son los que
intervienen en la socialización de los individuos, la que comienza en edades
tempranas y se va reforzando y perfeccionando en la medida que éstos van
madurando e integrándose a la sociedad. Constituyen verdaderos instrumentos de
los cuales se vale la sociedad y la clase que está en el poder para ejercer su
dominación sobre el resto de la sociedad, imponiendo sus normas de conducta,
valores morales y éticos y su ideología, de acuerdo a las funciones que
realicen cada uno de ellos” (Aguilar, 2010). La socialización de los individuos
comienza desde edades tempranas, cuando el individuo comienza a seguir patrones
de conductas que aprende inicialmente en su núcleo familiar, mecanismos que le
servirán para formar parte de una comunidad, con normas, valores y conductas ya
establecidas, debe prevalecer una ideología integradora, que como apuntó la
teoría va madurando con el pasar del tiempo.
La
familia
Es
el primer grupo de referencia para el ser humano, en su “seno familiar donde el
individuo no sólo nace, crece y se desarrolla, sino también va adquiriendo las
primeras nociones de vida e incorpora, a través de las relaciones afectivas con
los adultos, vivencias de amor, de respeto, de justicia y de solidaridad. Se
considera que una familia disfuncional es un factor de riesgo para el
surgimiento de conductas antisociales” (Aguilar, 2010). Por eso se dice que la
educación de lo ético y lo moral comienza desde la casa, concuerdo con el autor
que las experiencias positivas y amorosas en el seno familiar se logra obtener
resultados favorables para los actores sociales a la hora de relacionarse con
sus semejantes, igual apoyo la versión, de las familias disfuncionales
generalmente se obtienen conductas desencadenantes de actos vandálicos,
delictivos y criminales.
La
escuela
Se
le atribuye un papel fundamental al igual que a la familia. “A ella se integra
el individuo en edades tempranas, cuando ya está preparado para salir del seno
familiar y adquirir otros tipos de conocimientos a través de la enseñanza y el
contacto con personas ajenas que son portadoras de otros valores. El colegio se
convierte en un campo para el ejercicio de la socialización. En esta etapa
comienza a manifestarse ya la influencia del grupo, cuyas pautas debe aceptar
el individuo con el objetivo de formar parte de él, o por el contrario, no
aceptarlas, por no corresponderse estas con sus patrones de conducta y normas”
(Aguilar, 2010). Aquí comienza acrecentar las bases de lo aprendido en el grupo
primario la familia, el ser humano es por naturaleza un ser social y como tal debe relacionarse con los demás,
no debe confundirse entre un ser asocial, el hecho que una persona no comparta
ideas de algún grupo y no se sienta identificado no lo hace asocial (opinión
personal), si logra encontrar en otras personas, en otro grupo, mismos ideales,
con mismos valores que se sienta identificable.
La
religión
La
religión, “en algunas regiones o países tiene un fuerte arraigo dentro la
sociedad a tal punto que la orientación religiosa de los Estados se hace
constar en las leyes constitucionales y cuenta con centros de enseñanza
importantes a los que los miembros de la sociedad aspiran al objeto de obtener
una formación profesional de consideración” (Aguilar, 2010). En Costa Rica
evidenciamos esta doctrina en instituciones educativas de todos los niveles,
con corte religioso, donde se práctica habitualmente la formación de valores inspirados en la
religión con fines moldeadores de conductas, con temor de un ser superior, un
ser divino que castiga nuestros actos negativos. Susceptibles
La Teoría del arraigo social
Para
la teoría del arraigo social, de Hirschi, descrita en la obra de Berducido
(s.f.)” todo individuo es un infractor potencial y sólo el miedo al daño
irreparable que pudiera ocasionarle el delito en sus relaciones interpersonales
(padres, amigos, vecinos, etc.) e institucionales (escuela, trabajo, etc.) le
frena” (p.1). La medida correctiva descrita en los tipos penales, funciona como
medio de persuasión para que las personas se abstengan de incurrir en delito.
Según
Hirschi, la teoría del arraigo social, depende de cuatro factores:
·
El apego y consideración hacia las
personas (especialmente hacia aquéllas que integran los grupos primarios);
·
El
grado de identificación y compromiso con los valores convencionales;
·
La
mayor o menor participación en actividades sociales;
·
Las propias creencias del individuo,
Desde
otra perspectiva Puente (2008) plantea, “que el control necesario para que un
individuo no actúe delincuencialmente se basa en los lazos que desarrolla con
la sociedad, los que proveen de una “muralla” de contención contra el actuar
criminal “hablando propiamente del arraigo social (p.16)
Hirschi
re direcciona una realidad distinta de ver la criminalidad, ya que si la
persona tiene vínculos con determinado grupo social especialmente de los
primarios, ejemplo la familia. Esto influirá como efecto disuasorio para
impedir que lleve a cabo la acción criminal, que logre infringir la norma
social o penal y se convierta en un antisocial y afecte con su comportamiento a
los demás ciudadanos.
En
palabras de Puente (2008) se plantea que esta teoría se asienta “del control
necesario para que un individuo no actúe delincuencialmente, se basa en los
lazos que desarrolla con la sociedad, los que proveen de una “muralla” de
contención contra el actuar criminal” (p.15-16)
Teoría de la conformidad diferencial
En
palabras sencillas el grado de compromiso inclinado hacia aquellos valores debidamente
incorporados a la formación de la persona que incida como elemento persuasivo
de hechos intermitentes hacen en menor probabilidad que el misma persona
diferenciada tenga conductas delictivas. Esta teoría sustentada por Briar y
Piliavin (s.f.) quienes entienden que existen dos factores que interactúan en
el individuo, “la posibilidad de afectación por estímulos pasajeros” y “el
grado de compromiso de la persona con los valores socialmente aceptados”. De
esta manera ante un mismo estímulo, distintos individuos actuarán en forma
diferente de acuerdo a la diferenciación gradual que en ellos interactúen las
dos variables mencionadas (Puente, 2008, p.17).
Teoría de la Contención
Existes
factores internos o externos que en todo individuo puede interpretar de manera
distinta según el caso en particular, los motivos que sustenten la manera
criminal de actuar, destaco los externos en los roles sociales bien definidos
estos darán sentido de pertenencia dentro del grupo social. El expositor de
esta teoría es Reckless quien plantea “el rol determinante que presentan las
cualidades personales del individuo, las que en algunos casos actúan
constituyendo, lo que él ha llamado, “mecanismos de contención”. Estos
mecanismos pueden ser internos, o sea subjetivos propios de la personalidad
(proyectos de vida bien definidos, adecuada tolerancia a la frustración, etc.)
o externos, relacionados con el control normativo social (códigos morales
sólidos, roles sociales bien definidos, disciplina social supervisada, etc.)”
(Puente, 2008, p.17).
La
desviación del individuo y si inclinación por ejecutar actos impropios a los
que la sociedad demanda, se fundamenta en el fracaso de los grupos primarios como
moldeadores de la conducta ideal de comportarse dentro de la sociedad a la cual
se pertenece. “Para Reiss, sustentador de esta teoría, la criminalidad aparece
debido a la ineficiencia de controles sociales de los grupos primarios, que no
han conseguido que sus miembros internalicen las reglas y roles necesarios como
para estructurar convenientemente el control personal o interior, a lo que él
llamó “trascendencia funcional efectiva a la esfera volitiva” de los valores y normas
socialmente relevantes” (Puente, 2008, p.17)
Teoría de la Anticipación Diferencial
Seguidamente
se describe la teoría de la Anticipación Diferencias donde se menciona que ha
“sido criticada por no destacar la positivo del delito, centrando su atención
solo en aspectos perjudiciales y negativos propiamente del delito” como
manifestación presente en toda sociedad. “Desarrollada por Glaser tratando de
conciliar la teoría del control social con los postulados de la asociación
diferencial. Su análisis se basa en que, la decisión si cometer o no un delito,
se determina por las consecuencias que el autor anticipa. De esta manera la
valoración, de las diferencias entre ventajas y desventajas, se concreta a
partir de la profundidad del contacto de cada individuo con los modelos
criminales” (Puente, 2008, p.17).