jueves, 22 de junio de 2017

La percepción de la realidad Costarricense frente a la delincuencia-teorías sociales

Hasta el momento se ha abordado el tema de las teorías del control social como una crítica de los criminólogos de la época a las distintas escuelas para interpretar criterios y conductas que hasta el momento no eran compresivos, así una teoría lleva a la otra y juntas forman un encadenamiento que sirven como marco referencial para diagnosticar situaciones acontecidas.
            Estas  mismas teorías llevan a una crítica social, antes analizada brevemente, que indica esa respuesta que como sociedad expresamos al sentir que nuestros ideales sociales no se van cumpliendo y que algo falla en el sistema y se alza la voz para que las instituciones gubernamentales tomen la iniciativa y genere una política criminal para contener esa aberración que crece en la sociedad.
            Los medios de comunicación tienen un importante aporte de cómo los ciudadanos percibimos la “realidad social” y por medio de lo que leemos en la prensa escrita, escuchamos en la radio, observamos en la televisión o de lo que se difunde en internet, así será la reacción social, por ejemplo el periódico La Nación, C.R. indica al inicios del 2017: “crímenes aumentaron en Costa Rica en último año” y la nota periodística hace alusión a los delitos contra la vida de la siguiente manera. “La violencia en Costa Rica no le da tregua a las autoridades. Durante el 2016 la cantidad de homicidios aumentó con respecto a los años anteriores. Según el reporte del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), durante los últimos 12 meses hubo 577 asesinatos, mientras que en 2015 se dieron 558. Es decir, hubo 19 crímenes más que en el periodo anterior (Chaves, 2017. La Nación, C.R.).
            Esto refleja como nuestra nación se sumerge en un baño de sangre donde no se valora el preciado derecho a la vida, cualquiera se siente con la libertad y autoridad para privar aun semejante de la vida, cobrándole sus errores. Posiblemente los agentes informales no fueron lo suficiente fuertes para moldear la conducta de estos sujetos, talvez la teoría del arraigo social no era clara para el sujeto ejecutor de estas hechos criminales, talvez la teoría de la contención no abarco bien los mecanismos internos en estos casos, en fin son supuestos de una realidad nacional que se vuelve hasta habitual, algo normal.
            La nota periodística destaca algo importante “la Organización Mundial de la Salud (OMS) establece que una tasa de 10 homicidios por cada 100.000 habitantes es considerado una “epidemia”. El incremento en la tasa de homicidios: las autoridades manejan que, en el 2016, fue de 11,8 por cada 100.000 habitantes. En el 2015, la tasa fue de 11,4. (Chaves, 2017. La Nación, C.R.). Se está ante una epidemia que debe ser atendida con prontitud por nuestras autoridades no solo desde la óptica de la represión del delito sino en la prevención para constatar cuales valores sociales se están dejando de inculcar en los grupos informales y cuál es el patrón de conducta para que este desprecio hacia la vida se está dando en la actualidad. Nace de esta manera una interrogante ¿será que nuestra justicia es ciega realmente y no quiere ver una realidad?.
Imagen 3. Justicia ciega III.  Recuperado de:


martes, 20 de junio de 2017

La Reacción Social dentro de las Teorías Sociales

La reacción social
Las teorías del control social vistas hasta el momento tiene un punto de equilibrio y dice que hay distintas formas de interpretar por qué una persona tiende a cometer un delito violentando las normas socialmente establecidas, o bien, el por qué esa misma persona se abstiene de cometer el mismo acto, ya sea porque el autor anticipa lo hechos que le siguen a la acción (antijurídica), también están los mecanismos internos o externos de cada individuo, los valores incorporados al ser social también juegan un papel importante, o el arraigo social del que se habló con anterioridad de la obra de Hirschi.
La reacción social es el fenómeno que se produce a lo interno de las sociedades como una respuesta al quebrantamiento de la tranquilidad y de las normas establecidas, se interpreta de la siguiente forma: “La reacción social es la respuesta espontánea que el grupo social da a las conductas desviadas, pudiéndolas etiquetar como delito, que terminan generando en los individuos que lo conforman actitudes de aprobación o indiferencia. En el primer evento se habla de una reacción social informal o no institucional y, en el segundo, de una reacción social formal o institucional. La reacción Social por ser espontanea, no es Política Criminal encaminada a la mitigatorio del delito, ya que la Política Criminal es planificada” (La conciliación penal en Costa Rica).

Las conductas desviadas de la que habla la reacción social, son las mismas que los diversos autores de las teorías del Control Social, abordaron desde enfoques diferentes, el resultado debe ser el mismo. Eludir al individuo de cualquier acto (acción.tipica-antijuridica y culpable) que el perpetrador haya encontrado viable para perjudicar a un semejante.

Imagen 2 Imagen 2.  El punto nodal de la indignación. Recuperado de: http://www.revistacriterio.com.ar/bloginst_new/2011/12/01/el-punto-nodal-de-la-indignacion/

Las Teoría del control Interior y el ser costarricense

Teorías del Control social
La relación causal de las teorías analizadas de la Criminología Liberal con el ser costarricense
Se encuentra en una de las teorías la mayor representación que puede tener la sociedad costarricense (la teoría del control interior), evidenciando muchos de sus problemas actuales, es fácil de discernir esta teoría, debido a la relación causal entre la idiosincrasia del ser costarricense y nuestra realidad cargada de afectaciones, delitos, consumo de drogas, irrespeto hacia el prójimo, impunidad, corrupción, etc. Esa es la forma como hoy día nos relacionamos como sociedad y la respuesta al alza en la criminalidad, no se percibe por ninguna de estas corrientes del pensamiento.

 La teoría del control interior de la que se hace mención, expone que cuando falla los grupos primarios puede que aparezcan los delincuentes. El justificante para la criminología contemporánea está en lograr que precisamente estos grupos primarios sean lo suficientemente fuertes, a la hora de abordar a los miembros de su núcleo especial el familiar. Las bases para que respeten las reglas y las normas sociales inician en los grupos informales, por lo cual como sociedad, se debe priorizar en la prevención y atención primaria de personas con grado de vulnerabilidad dentro de los grupos informales (familia disfuncional-escuelas con grado de violencia o en zonas sensibles al delito- escases de grupos religiosos, iglesias etc.)


Imagen 1. Elaboración propia


En la imagen se expone en forma de resumen que es el control social, los grupos formal e informal que son de suma importancia dentro de esta relación causal de eventos sociales, son representados por dos ilustraciones y al final se ubica las teorías del control social con sus expositores.

jueves, 15 de junio de 2017

Teorías Control Social

Conceptos
El Agente formal
Se debe entender agente formal como “aquel que ejercido por las instituciones que integran el sistema Penal, Policía, Fiscalía y Tribunales y los Centros Penitenciarios (control punitivo) está muy vinculado al Derecho, por cuanto se dirige a las personas que han vulnerado las normas sociales e incurrido en conductas que han sido tipificadas por la ley como delictivas. Sus agentes actúan de modo coercitivo e imponen sanciones estigmatizantes que atribuyen al individuo el singular status de desviado, delincuente. Este comienza a funcionar entonces cuando ya la instancia informal ha fallado. Sus estrategias fundamentales son la prevención y la represión” (Aguilar, 2010). Cuando las instituciones primarias no han sido efectivas en inculcar valores en la persona, y esta tiene tendencias a ir en contra del normal desarrollo de la vida en sociedad es que debe intervenir los agentes formales, es precisamente por esos motivos que las personas que se inclinan por el delito, ven en la autoridad pública su enemigo, porque tiende a corregir conductas desviadas.
El Agente Informal
Por el otro lado tenemos a los agentes del Control Social Informal, que son los que intervienen en la socialización de los individuos, la que comienza en edades tempranas y se va reforzando y perfeccionando en la medida que éstos van madurando e integrándose a la sociedad. Constituyen verdaderos instrumentos de los cuales se vale la sociedad y la clase que está en el poder para ejercer su dominación sobre el resto de la sociedad, imponiendo sus normas de conducta, valores morales y éticos y su ideología, de acuerdo a las funciones que realicen cada uno de ellos” (Aguilar, 2010). La socialización de los individuos comienza desde edades tempranas, cuando el individuo comienza a seguir patrones de conductas que aprende inicialmente en su núcleo familiar, mecanismos que le servirán para formar parte de una comunidad, con normas, valores y conductas ya establecidas, debe prevalecer una ideología integradora, que como apuntó la teoría va madurando con el pasar del tiempo.
La familia
Es el primer grupo de referencia para el ser humano, en su “seno familiar donde el individuo no sólo nace, crece y se desarrolla, sino también va adquiriendo las primeras nociones de vida e incorpora, a través de las relaciones afectivas con los adultos, vivencias de amor, de respeto, de justicia y de solidaridad. Se considera que una familia disfuncional es un factor de riesgo para el surgimiento de conductas antisociales” (Aguilar, 2010). Por eso se dice que la educación de lo ético y lo moral comienza desde la casa, concuerdo con el autor que las experiencias positivas y amorosas en el seno familiar se logra obtener resultados favorables para los actores sociales a la hora de relacionarse con sus semejantes, igual apoyo la versión, de las familias disfuncionales generalmente se obtienen conductas desencadenantes de actos vandálicos, delictivos y criminales.
La escuela
Se le atribuye un papel fundamental al igual que a la familia. “A ella se integra el individuo en edades tempranas, cuando ya está preparado para salir del seno familiar y adquirir otros tipos de conocimientos a través de la enseñanza y el contacto con personas ajenas que son portadoras de otros valores. El colegio se convierte en un campo para el ejercicio de la socialización. En esta etapa comienza a manifestarse ya la influencia del grupo, cuyas pautas debe aceptar el individuo con el objetivo de formar parte de él, o por el contrario, no aceptarlas, por no corresponderse estas con sus patrones de conducta y normas” (Aguilar, 2010). Aquí comienza acrecentar las bases de lo aprendido en el grupo primario la familia, el ser humano es por naturaleza un ser social  y como tal debe relacionarse con los demás, no debe confundirse entre un ser asocial, el hecho que una persona no comparta ideas de algún grupo y no se sienta identificado no lo hace asocial (opinión personal), si logra encontrar en otras personas, en otro grupo, mismos ideales, con mismos valores que se sienta identificable.
La religión
La religión, “en algunas regiones o países tiene un fuerte arraigo dentro la sociedad a tal punto que la orientación religiosa de los Estados se hace constar en las leyes constitucionales y cuenta con centros de enseñanza importantes a los que los miembros de la sociedad aspiran al objeto de obtener una formación profesional de consideración” (Aguilar, 2010). En Costa Rica evidenciamos esta doctrina en instituciones educativas de todos los niveles, con corte religioso, donde se práctica habitualmente  la formación de valores inspirados en la religión con fines moldeadores de conductas, con temor de un ser superior, un ser divino que castiga nuestros actos negativos. Susceptibles
La Teoría del arraigo social
Para la teoría del arraigo social, de Hirschi, descrita en la obra de Berducido (s.f.)” todo individuo es un infractor potencial y sólo el miedo al daño irreparable que pudiera ocasionarle el delito en sus relaciones interpersonales (padres, amigos, vecinos, etc.) e institucionales (escuela, trabajo, etc.) le frena” (p.1). La medida correctiva descrita en los tipos penales, funciona como medio de persuasión para que las personas se abstengan de incurrir en delito.
Según Hirschi, la teoría del arraigo social, depende de cuatro factores:
·         El apego y consideración hacia las personas (especialmente hacia aquéllas que integran los grupos primarios);
·          El grado de identificación y compromiso con los valores convencionales;
·          La mayor o menor participación en actividades sociales;
·         Las propias creencias del individuo,
Desde otra perspectiva Puente (2008) plantea, “que el control necesario para que un individuo no actúe delincuencialmente se basa en los lazos que desarrolla con la sociedad, los que proveen de una “muralla” de contención contra el actuar criminal “hablando propiamente del arraigo social (p.16)
Hirschi re direcciona una realidad distinta de ver la criminalidad, ya que si la persona tiene vínculos con determinado grupo social especialmente de los primarios, ejemplo la familia. Esto influirá como efecto disuasorio para impedir que lleve a cabo la acción criminal, que logre infringir la norma social o penal y se convierta en un antisocial y afecte con su comportamiento a los demás ciudadanos.
En palabras de Puente (2008) se plantea que esta teoría se asienta “del control necesario para que un individuo no actúe delincuencialmente, se basa en los lazos que desarrolla con la sociedad, los que proveen de una “muralla” de contención contra el actuar criminal” (p.15-16)
Teoría de la conformidad diferencial
En palabras sencillas el grado de compromiso inclinado hacia aquellos valores debidamente incorporados a la formación de la persona que incida como elemento persuasivo de hechos intermitentes hacen en menor probabilidad que el misma persona diferenciada tenga conductas delictivas. Esta teoría sustentada por Briar y Piliavin (s.f.) quienes entienden que existen dos factores que interactúan en el individuo, “la posibilidad de afectación por estímulos pasajeros” y “el grado de compromiso de la persona con los valores socialmente aceptados”. De esta manera ante un mismo estímulo, distintos individuos actuarán en forma diferente de acuerdo a la diferenciación gradual que en ellos interactúen las dos variables mencionadas (Puente, 2008, p.17).
Teoría de la Contención
Existes factores internos o externos que en todo individuo puede interpretar de manera distinta según el caso en particular, los motivos que sustenten la manera criminal de actuar, destaco los externos en los roles sociales bien definidos estos darán sentido de pertenencia dentro del grupo social. El expositor de esta teoría es Reckless quien plantea “el rol determinante que presentan las cualidades personales del individuo, las que en algunos casos actúan constituyendo, lo que él ha llamado, “mecanismos de contención”. Estos mecanismos pueden ser internos, o sea subjetivos propios de la personalidad (proyectos de vida bien definidos, adecuada tolerancia a la frustración, etc.) o externos, relacionados con el control normativo social (códigos morales sólidos, roles sociales bien definidos, disciplina social supervisada, etc.)” (Puente, 2008, p.17).

            La desviación del individuo y si inclinación por ejecutar actos impropios a los que la sociedad demanda, se fundamenta en el fracaso de los grupos primarios como moldeadores de la conducta ideal de comportarse dentro de la sociedad a la cual se pertenece. “Para Reiss, sustentador de esta teoría, la criminalidad aparece debido a la ineficiencia de controles sociales de los grupos primarios, que no han conseguido que sus miembros internalicen las reglas y roles necesarios como para estructurar convenientemente el control personal o interior, a lo que él llamó “trascendencia funcional efectiva a la esfera volitiva” de los valores y normas socialmente relevantes” (Puente, 2008, p.17)
Teoría de la Anticipación Diferencial

Seguidamente se describe la teoría de la Anticipación Diferencias donde se menciona que ha “sido criticada por no destacar la positivo del delito, centrando su atención solo en aspectos perjudiciales y negativos propiamente del delito” como manifestación presente en toda sociedad. “Desarrollada por Glaser tratando de conciliar la teoría del control social con los postulados de la asociación diferencial. Su análisis se basa en que, la decisión si cometer o no un delito, se determina por las consecuencias que el autor anticipa. De esta manera la valoración, de las diferencias entre ventajas y desventajas, se concreta a partir de la profundidad del contacto de cada individuo con los modelos criminales” (Puente, 2008, p.17).



Referencias Bibliográficas.

Aguilar, D. (2010). Control social y prevención delictiva. Una introducción al tema desde el análisis de los medios de comunicación social. Recuperado de:
Berducido, M. (s.f.).Teorías del Control. Universidad de Mesoamericana. Recuperado de:
Chaves, K. (2017, 03 de enero). Crímenes aumentaron en Costa Rica en último año. La Nación, C.R. Recuperado de:
La Conciliación Penal en Costa Rica (s.f.). Reacción social, control social y política criminal. Recuperado de:
Puente,  R. (2008). Control Social. Seminario Sobre Aportaciones Teóricas y Técnicas Recientes. Recuperado de:

Plata, A. (2007). Criminología, Criminalística y Victimología. 1 ed. México. Oxford University Press.